Torre de campanas cilíndrica e independiente que se yergue sola sobre un peñasco rocoso, apareciendo como la proa de un navío suspendido en el vacío. La torre se opera eléctricamente desde la iglesia interior del castillo. Su forma única es una de las imágenes icónicas más reconocibles de la Costa Blanca.
Comentarios
Inicia sesión con Google para comentar y valorar
Sé el primero en comentar.