Alicante en 3 días: itinerario completo por la ciudad y Tabarca
En breve: Tres días bastan para recorrer Alicante a fondo: el primero en el casco antiguo y el Castillo de Santa Bárbara, el segundo entre museos, mercado y parques, y el tercero cruzando en barco a la isla de Tabarca. Los dos primeros días se hacen enteros a pie dentro de la ciudad; solo el tercero depende de que haya barco.
Tres días son suficientes para recorrer Alicante sin prisa: dos completos dentro de la ciudad y un tercero cruzando en barco a una isla de la provincia. El itinerario se hace a pie salvo la travesía final, y funciona en cualquier época del año, aunque el tercer día depende de que haya servicio de barcos a Tabarca. Para quien solo disponga de una jornada, la guía de qué hacer en Alicante en un día condensa lo esencial del centro en una sola ruta.
Día 1: casco antiguo, Castillo de Santa Bárbara y paseo marítimo
El primer día se queda dentro del núcleo histórico, todo a pie. Empieza en el Barrio de Santa Cruz, un conjunto de calles estrechas y en cuesta que trepa por la ladera del monte Benacantil. Las fachadas encaladas y las escaleras de piedra marcan el trazado; conviene subir despacio, porque la pendiente es real y no un efecto de postal.
Bajando de nuevo hacia el centro, la Basílica de Santa María y la Concatedral de San Nicolás de Bari están a pocos minutos una de otra y las dos se visitan de forma gratuita. La primera, de estilo gótico, es la iglesia más antigua de la ciudad; la segunda, de planta renacentista, tiene una cúpula que se reconoce desde varios puntos del casco antiguo.
Para subir al Castillo de Santa Bárbara hay dos opciones: a pie desde el Barrio de Santa Cruz, o en ascensor desde el nivel de la playa. La entrada al recinto es gratuita en cualquiera de los dos casos. Desde las murallas se ve toda la bahía y el puerto, y en días claros se distingue en el horizonte la isla de Tabarca, la misma que cierra este itinerario el tercer día.
Al bajar, cruza hacia el Paseo de la Explanada, el paseo de casi medio kilómetro pavimentado con cerca de siete millones y medio de teselas de mármol rojo, crema y negro que forman un dibujo ondulado bajo cuatro filas de palmeras. En el extremo del paseo hacia el puerto está la Casa Carbonell, un edificio residencial de 1925 que se mira desde fuera, porque sigue siendo vivienda privada. Cierra el día en la Playa del Postiguet, la playa urbana justo a los pies del castillo, con cerca de novecientos metros de arena y bandera azul.
Día 2: museos, mercado y parques
El segundo día reparte el tiempo entre museos y aire libre, con menos cuesta que el primero. El MARQ, Museo Arqueológico Provincial, es de pago entre semana y gratuito los domingos, y reúne el material excavado en yacimientos de toda la provincia, desde la prehistoria hasta la época islámica. A poca distancia, el MUBAG, instalado en el antiguo Palacio de Gravina, y el MACA, en la plaza de Santa María, tienen entrada gratuita todo el año.
A mediodía, el Mercado Central es una parada corta: el edificio de estilo modernista de principios del siglo XX sigue funcionando como mercado de abastos en activo, con los puestos de pescado y fruta bajo la estructura original de hierro y azulejo.
Por la tarde, sube al Parque de la Ereta, la ladera ajardinada a los pies del castillo, y sigue el sendero circular que pasa junto a los Pozos de Garrigós, un antiguo refugio antiaéreo y depósito de agua reconvertido en espacio visitable de entrada gratuita. Termina el día junto al puerto, en el jardín de palmeras del Parc d'El Palmeral, un cierre corto y tranquilo antes de cenar.
Día 3: la isla de Tabarca
El tercer día sale de la ciudad sin necesidad de coche. Los barcos a la isla de Tabarca salen de un embarcadero junto a la Explanada, en la zona del puerto, y la travesía dura alrededor de una hora. El servicio funciona sobre todo entre primavera y otoño, con varias salidas diarias en temporada alta; en invierno las frecuencias se reducen mucho o se suspenden, así que conviene comprobar antes de ir si hay barco ese día.
Tabarca es la única isla habitada de la Comunitat Valenciana, y se recorre entera a pie en menos de un día: el recinto amurallado del siglo XVIII, construido para proteger a los pescadores de los ataques berberiscos, las calles del pueblo dentro de la muralla y el paseo por la costa hasta el faro, en el extremo opuesto. No hace falta coche en ningún momento, ni para llegar ni para moverse por la isla.
Vuelve a Alicante en uno de los últimos barcos de la tarde, con margen suficiente para no depender del último horario.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días hacen falta para ver Alicante?
Con tres días completos se cubre el casco antiguo, el castillo, los museos principales y una excursión a la isla de Tabarca. Con menos tiempo, hay que elegir entre la ciudad y la isla.
¿Se necesita coche para hacer esta ruta?
No. Los dos primeros días se hacen enteros a pie dentro de la ciudad, y el tercero se llega a Tabarca en barco desde el propio puerto de Alicante.
¿Cuál es la mejor época para ir a Tabarca?
Entre primavera y otoño, cuando el servicio de barcos tiene más salidas diarias. En invierno las frecuencias se reducen mucho y conviene comprobar antes si hay travesía ese día.
¿Los museos de Alicante son gratuitos?
El MUBAG y el MACA tienen entrada gratuita todo el año. El MARQ es de pago entre semana y gratuito los domingos.
¿Dónde aparcar si se llega en coche?
El casco antiguo y el paseo marítimo se recorren mejor a pie o en transporte público; la guía de dónde aparcar en Alicante detalla las zonas más prácticas para dejar el coche.
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