Qué hacer en Alicante cuando llueve
En breve: Alicante tiene pocos días de lluvia al año, pero cuando llega suele ser en forma de tormenta intensa que vacía playas y paseos marítimos. Los museos de la capital, el Mercado Central cubierto, las salas del Castillo de Santa Bárbara y varios museos de oficio en los pueblos siguen siendo planes viables bajo techo.
Alicante recibe poca lluvia al año — la precipitación media ronda los 285 milímetros, muy por debajo de la media española — y cuando llega suele hacerlo en forma de tormentas cortas e intensas más que de lluvia continuada. Cuando pasa, buena parte de la vida al aire libre de la costa se detiene: las terrazas de playa recogen las sombrillas, los paseos marítimos se vacían, y un castillo con murallas abiertas o un pueblo de calles en cuesta pierden todo el sentido. Octubre suele ser el mes con más precipitación acumulada; julio y agosto, los más secos. Esta guía reúne solo espacios que están realmente bajo techo, sin depender de que escampe a media visita.
Los museos de la capital, todos cubiertos
Los tres museos principales de la ciudad de Alicante están a poca distancia entre sí y ninguno depende del tiempo que haga fuera. El MARQ repasa la arqueología de la provincia desde la prehistoria hasta el periodo islámico, en salas cerradas y con recreaciones. El MUBAG, instalado en el antiguo Palacio de Gravina, y el MACA tienen entrada gratuita todo el año y están a pocos minutos el uno del otro, cerca de la plaza de Santa María.
El Mercado Central, un edificio cerrado desde 1922
El Mercado Central no es una plaza al aire libre sino un edificio cerrado de dos plantas, con estructura metálica y ladrillo visto, construido entre 1911 y 1922 sobre el trazado de la antigua muralla de la ciudad. Reúne casi trescientos puestos repartidos en dos niveles — uno de ellos en semisótano, por el desnivel de las calles que lo rodean — bajo una cúpula semiesférica en su esquina suroeste. Es de los pocos sitios de la ciudad donde se puede pasar una hora entera sin salir a la calle y seguir viendo la vida real de Alicante en marcha.
Las salas cubiertas del Castillo de Santa Bárbara
El Castillo de Santa Bárbara es sobre todo un recinto al aire libre, así que un día de lluvia no es el mejor momento para pasear por sus murallas. Pero dentro del recinto hay cinco salas cubiertas que forman el museo MUSA: el antiguo edificio del Cuerpo de Ingenieros, hoy centro de recepción de visitantes con restos arqueológicos y un audiovisual sobre la historia de la ciudad; el antiguo hospital, con la exposición sobre Alicante y su relación con el Mediterráneo; la Sala Larga, dedicada a historias y personajes de la ciudad; y el aljibe renacentista y los calabozos, bajo tierra y por tanto cubiertos en cualquier condición. Conviene ir directo a estas salas y dejar el paseo por las murallas para un día despejado.
Museos de oficio en los pueblos del interior y la costa
Fuera de la capital, varios museos pequeños explican oficios locales dentro de edificios cerrados. El Museo Valenciano del Juguete, en Ibi, recorre la historia de uno de los grandes centros españoles de fabricación de juguetes. El Museo del Turrón, en Xixona, explica el proceso de elaboración del dulce en el municipio que sigue siendo su principal productor. El Museo del Chocolate Valor, en La Vila Joiosa, ocupa un edificio junto a la fábrica que la familia Valor fundó en 1881 y conserva maquinaria original de producción. La Casa-Museo de Miguel Hernández, en Orihuela, es la vivienda familiar del poeta, con las habitaciones conservadas tal como las describió en su propia obra.
Las Casas-Cueva de Petrer son otra opción completamente subterránea: tres viviendas excavadas en la muralla del castillo, recreadas como una casa de mediados del siglo XX, con piezas sobre alfarería, agricultura y calzado. Solo se visitan de forma guiada y gratuita, con reserva previa en la oficina de turismo.
Qué dejar para otro día
Un día de lluvia fuerte no es el momento de bajar a las playas de la provincia ni de subir a un mirador abierto, y en pueblos de calles empinadas y empedradas como el casco antiguo de Guadalest, caminar bajo la lluvia añade un riesgo de resbalones que no compensa. Si el plan cambia y sale el sol al día siguiente, la guía de qué hacer en Alicante en un día ordena lo esencial de la capital sin depender del tiempo.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días de lluvia tiene Alicante al año?
Pocos comparados con el resto de España: la precipitación media ronda los 285 milímetros anuales, con octubre como mes más lluvioso y julio y agosto como los más secos. Cuando llueve, suele ser en forma de tormentas cortas e intensas más que de lluvia continuada.
¿Merece la pena subir al Castillo de Santa Bárbara si llueve?
Para pasear por las murallas, no; son un espacio abierto. Pero el recinto tiene cinco salas cubiertas del museo MUSA, con exposiciones sobre la historia de la ciudad, que se pueden visitar sin salir bajo la lluvia.
¿El Mercado Central de Alicante está cubierto?
Sí, es un edificio cerrado de dos plantas construido a principios del siglo XX, con casi trescientos puestos bajo un mismo techo.
¿Hay planes bajo techo pensados para ir con niños?
Varios de los museos de esta guía, como el del Turrón en Xixona o el del Chocolate Valor en La Vila Joiosa, funcionan bien con niños. La guía de qué hacer en Alicante con niños los organiza por edades.
¿Qué otros museos hay si estos no encajan?
La guía de mejores museos de Alicante reúne el resto de la oferta de la provincia, dentro y fuera de la capital.
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