Peladillas de Alcoy
La almendra Marcona tostada y recubierta de una capa dura de azúcar que fue durante generaciones el dulce obligado en bodas, bautizos, comuniones y mesas de Navidad. Alcoi llegó a tener la primera fábrica de peladillas de España.
💡 Insider-Tipp: El oficio ha ido perdiendo obradores; si encuentras peladilla hecha a mano en una confitería de Alcoi, es una pieza de un oficio que ya casi no queda.
La peladilla —una almendra, preferiblemente de la variedad Marcona, recubierta de una capa fina y dura de azúcar— tiene raíces que se remontan a la Roma antigua, cuando se ofrecía en nacimientos y bodas, entonces recubierta de miel y harina antes de que se generalizara el azúcar.
Alcoi se convirtió en uno de los grandes centros de producción de peladilla en España; allí se instaló la fábrica de Emilio Reig, pionera del oficio en el país. Junto con el turrón de Xixona, la peladilla era el dulce que no podía faltar en las mesas navideñas ni en las celebraciones de boda, bautizo y comunión.
Es un oficio que ha ido perdiendo obradores con el paso de las décadas: hoy quedan muy pocos maestros confiteros en Alcoi que sigan elaborando la peladilla de forma artesanal, con el proceso lento de bañado en azúcar capa a capa.
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