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Qué hacer en Alicante en un fin de semana

En breve: Un fin de semana en Alicante reparte el sábado entre el mercado, los museos gratuitos, el casco antiguo y el castillo, todo a pie dentro de la ciudad. El domingo sale de Alicante en barco hasta la isla de Tabarca o en tram por la costa hasta El Campello y La Vila Joiosa, sin necesidad de coche en ningún momento.

Un fin de semana en Alicante tiene forma propia: no es el resumen de un solo día ni el itinerario completo de tres jornadas, sino dos días que se pueden ejecutar sin prisa y sin repetir sobre lo mismo. El sábado se queda dentro de la ciudad, entre museos, casco antiguo y castillo; el domingo sale de ella, en barco o en tram, según el plan que se prefiera. Quien disponga de una sola jornada puede seguir la guía de qué hacer en Alicante en un día, y quien tenga tres, la de Alicante en tres días; esta ruta ocupa el término medio entre ambas.

Sábado por la mañana: mercado y museos gratis

Empieza por el Mercado Central, el edificio de estilo modernista de principios del siglo XX que sigue funcionando como mercado de abastos, con los puestos de pescado y fruta bajo la estructura original de hierro y azulejo. A pocos minutos a pie, el MUBAG, instalado en el antiguo Palacio de Gravina, y el MACA, junto a la plaza de Santa María, tienen entrada gratuita todo el año y ninguno pide más de una hora. Es un ritmo pensado para llegar al mediodía sin prisa y con margen para comer algo antes de subir al casco antiguo.

Sábado por la tarde: el casco antiguo y el castillo

Después de comer, sube hacia el Barrio de Santa Cruz, el conjunto de calles estrechas y en cuesta que trepa por la ladera del Benacantil, con fachadas encaladas y escaleras de piedra que suben directas hasta el pie de la muralla. De camino, la Basílica de Santa María, la iglesia más antigua de la ciudad, se visita en menos de media hora y de forma gratuita. Desde el barrio, el acceso a pie al Castillo de Santa Bárbara es más corto que subir en ascensor desde la playa, y la entrada al recinto es gratuita en cualquiera de los dos casos. Para bajar, toma el sendero circular del Parque de la Ereta en lugar de repetir el mismo camino: pasa junto a un antiguo refugio antiaéreo reconvertido en espacio visitable y tiene su propio mirador sobre el puerto, así que no hace falta volver a las murallas para ver la bahía desde arriba.

Sábado por la noche: la Explanada y una cena de temporada

Cierra el sábado en el Paseo de la Explanada, el paseo pavimentado con millones de teselas de mármol rojo, crema y negro que forman un dibujo ondulado bajo cuatro filas de palmeras. Baja hasta la Playa del Postiguet, con el paseo ya iluminado y terrazas a pie de arena. Para cenar sin salir del centro, los salazones de Juanelo son una forma directa de probar un producto propio de la ciudad, la mojama y la hueva de atún curadas al estilo alicantino, antes de acabar la noche paseando otra vez junto a las palmeras iluminadas.

Domingo: dos planes, elige uno

El segundo día sale de la ciudad. Hay dos formas razonables de hacerlo, y las dos vuelven a Alicante antes de que caiga la noche: cruzar en barco hasta una isla, o subir en tram a lo largo de la costa. Ninguna necesita coche.

Opción 1: cruzar en barco a la isla de Tabarca

Los barcos a Tabarca salen de un embarcadero junto a la Explanada, en la zona del puerto; conviene tomar uno de los primeros barcos de la mañana para tener el día entero en la isla. Tabarca es la única isla habitada de la Comunitat Valenciana, con un recinto amurallado del siglo XVIII construido para proteger a los pescadores de los ataques berberiscos, y se recorre entera a pie en unas pocas horas. Antes de volver, el caldero tabarquino, el guiso de pescado y arroz propio de la isla, es el plato que da nombre al lugar. Quien prefiera no ir con prisa en la vuelta puede plantear la travesía como una jornada más larga en lugar de una sola tarde.

Opción 2: subir en tram a lo largo de la costa

La línea 1 del TRAM sale de Alicante y sigue la costa hacia el norte, con parada en La Illeta dels Banyets, en El Campello, un antiguo poblado ibérico y romano sobre lo que hoy es casi una isla, unida a tierra por un istmo estrecho. El tram continúa hasta La Vila Joiosa, reconocible por las fachadas de colores de su casco antiguo frente al mar, donde conviene bajar a comer: la cocina de pescado propia del pueblo se encuentra en varios puntos del casco antiguo. Quien quiera seguir hasta el final de la línea puede llegar a Benidorm en el mismo trayecto, aunque para un domingo basta con la Illeta y Vila Joiosa antes de tomar el tram de vuelta.

Preguntas frecuentes

¿Se puede conocer Alicante en un fin de semana?

Lo esencial de la ciudad sí: mercado, museos gratuitos, casco antiguo y castillo caben en el sábado, y el domingo se dedica a una salida corta en barco o en tram. Para un recorrido más completo de la propia ciudad, sin salir de ella, existe una guía aparte centrada solo en un día.

¿Es mejor Tabarca o el tram para el domingo?

Depende de si se prefiere una isla o un pueblo de costa. Tabarca pide salir en uno de los primeros barcos y dedicarle el día completo; el tram permite bajar en más de una parada y volver cuando se quiera, sin depender de un horario de barco.

¿Hace falta coche para este fin de semana?

No. El sábado se hace entero a pie dentro de la ciudad, y el domingo se resuelve en barco o en tram, según la opción elegida.

¿Los museos del sábado son gratuitos?

El MUBAG y el MACA tienen entrada gratuita todo el año. Ninguno de los dos pide más de una hora, así que caben los dos en la misma mañana.

¿En qué se diferencia esta ruta de la de tres días?

La ruta de tres días reparte el mismo casco antiguo en dos jornadas completas y dedica el tercer día entero a Tabarca. Esta versión de fin de semana comprime lo mismo en un sábado y deja el domingo abierto entre isla y costa.

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